El Pentágono está que arde con unos 1,500 soldados en Alaska preparándose para irrumpir en Minnesota. ¡Vaya planificación prudente para frenar protestas por la política antiinmigrante de Trump! ¿Qué pasó ahí?
Resulta que Renee Good, mujer de 37 años, recibió balazos de un agente del ICE el 7 de enero en Minneapolis. Ahora, las calles arden, las protestas son pacíficas… Hasta que llega la Fed y se arma la gorda. ¿Cómo quedó la cosa?
¡Pero Trump no se queda atrás! Amenaza con invocar la Ley de Insurrección si los locales dejan que esto se les vaya de las manos. ¿Qué tal el magnate, siempre tan tranquilo y diplomático?
Mientras el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, dice: «Ni se les ocurra mandar a los militares, que esto se va a poner peor». Pero el Pentágono responde: «Aquí estamos para obedecer al jefe, si ordena, disparamos».
Por su lado, el gobernador Tim Walz saca la Guardia Nacional para «apoyar» a la policía y proteger la protesta pacífica. ¡Definitivamente, cada uno se cree el más listo en esta guerra!
Y en medio de todo, la Casa Blanca acusada de sobrerreaccionar, mientras los ciudadanos se preguntan: ¿De verdad necesitamos tanquetas y soldados por una protestita? 🤔¡Qué país! ¡Y el circo mediático sigue su curso!
