La Secretaría de Marina (Semar) le dio una buena zarandeada al narcotráfico al desmantelar tres laboratorios de metanfetaminas en Michoacán, Durango y Sinaloa, asegurando más de 700 kilos de droga y un montón de precursores químicos. ¿Qué tal?
El Gabinete de Seguridad federal contó que en un pueblito de Culiacán, Sinaloa, las fuerzas armadas se chingaron con 750 kilos de metanfetaminas, mil 150 litros y 695 kilos de químicos. ¡Toma esa, narco!
En la misma ciudad sulfurosa, exactamente en Portezuelo, Tomo, Tachinolpa y La Cuesta, los federales se pusieron las pilas y ubicaron seis guaridas de criminales con tres mil litros de químicos, un golpe valorado en 60 millones de varos para los narquillos. ¡Bien por nuestros héroes sin capa!
En Tamazula, Durango, cayeron en Los Carricitos sobre un escondite de metanfetaminas y confiscaron mil 150 litros y 695 kilos de sustancias químicas. Ouch, ese golpe dolió más al narco que perder una partida de dominó.
Pero no acaba ahí, en La Escondida, Michoacán, ahí mismo, los agentes descubrieron otro escondite de metanfetaminas y decomisaron nueve mil 700 litros y 500 kilos de químicos, desfalcando a los malandros con ocho millones 820 mil 425 pesos.
“Estas acciones debilitan de manera directa la palmadita financiera de las bandas delincuentes y evitan que estas sustancias chuecas lleguen a nuestra gente, especialmente a los jovechones”, platicó en sus redes sociales el jefe de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch. ¡Así se habla, jefe!
¿A poco no da gusto ver a nuestros marinos y federales haciendo su chamba y dándole atole con el dedo al narco? ¡A darles con todo, que aún hay mucho por limpiar en este lodazal de corrupción y drogas!
