La Fiscalía General de la República (FGR) sigue siendo un circo de payasos bien maquillados. Ahora, Ernestina Godoy Ramos se aventó otro acto de malabares al nombrar a Héctor Elizalde Mora como el nuevo jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), encargado de atrapar a los malosos de alto impacto en el país. ¡Qué emoción, ¿verdad?!
A través de sus redes sociales oficiales, Godoy Ramos presumió la «trayectoria» de Elizalde Mora, ese que ahora ocupa el cargo en medio de una «reconfiguración» del Gabinete de Seguridad federal. Vaya, cambian las caras, pero el show sigue siendo el mismo.
Pero no crean que Elizalde Mora se va a rasgar las vestiduras por la «seguridad» del pueblo. No, no, para nada. Este caballero tendrá la «ardua» labor de liderar investigaciones e inteligencia para encarcelar a los delincuentes federales. Ya ven, una chamba sencilla, de esas para hacer mancuerna con el mandado.
Godoy, como buena malabarista que es, alabó la «honestidad, profesionalismo y compromiso» de Elizalde Mora. ¡No… cómo creen! Seguro es el Robin Hood de la justicia mexicana, ¿verdad?
¿Y saben qué? Elizalde Mora tiene un historial que ni las telenovelas de la tarde. Ha sido director general de Apoyo Táctico, y luego de Inteligencia Operativa, en la Secretaría de Gobernación (Segob), ¡vaya curriculum para un detective! Pero eso no es todo, también fue subsecretario de Inteligencia Policial en la CDMX, qué miedo, y hasta estuvo de encargado de despacho cuando Omar García Harfuch sufrió un atentado… ¡Ah, qué dramón!
Y para rematar, el tal Elizalde Mora se encargó de los mandamientos ministeriales y judiciales en la Procuraduría General de la República (PGR), ¡qué agilidad para mover papeles!
Pero para cerrar el show con broche de oro, Godoy ha estado nombrando a diestra y siniestra en la FGR. Recordemos que apenas el 28 de noviembre (sí, hace dos días) confirmó a César Oliveros como el nuevo jefazo de la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada. Aquí vamos a ser testigos de todos los superhéroes que se van a encargar de protegernos… o al menos de hacernos reír con tanto circo y payasadas.
Esto es la FGR, donde los villanos se disfrazan de héroes y los cómplices del crimen organizado son los que supuestamente lo combaten. ¡Cómo no amar a este país lleno de sorpresas y de telarañas en las instituciones! ¡Qué espectáculo, señoras y señores!
