La alcaldesa de Ecatepec presume de su Auditoría Anual
«A quienes hemos recorrido este camino de transformación juntos, los invito a no perder de vista lo esencial: Este no es momento de distracciones, es tiempo de unidad», soltó la presidenta municipal Azucena Cisneros Coss al sacar pecho con su Primer Informe de Gobierno. Según ella, se han llevado a cabo mil obras en Ecatepec, todo por módicos 721 millones de pesos. ¿Quién necesita hospitales o escuelas cuando tienes un montón de construcciones a medias, ¿verdad?
En el circo de más de 20 mil asistentes estaban presentes figuras como la secretaria de las Mujeres, María Esther Rodríguez Hernández; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la zona, Héctor Macedo García; la senadora Sandra Luz Falcón y el senador con licencia Higinio Martínez Miranda, todos a aplaudir las maravillosas hazañas de nuestra alcaldesa. Tremendo el show, ¿no?
Dice la alcaldesa que con su gestión se disminuyeron los delitos de alto impacto en un 50%, ¿aplausos? También, señaló con orgullo que pavimentaron 444 kilómetros de calles y ¡sorpresa!, llevaron agua a más de 300 mil personas. Cuidado si te pones exigente y pides agua potable, que igual no llega, pero hay obras.
Y no podían faltar los agradecimientos a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez por pavimentar vía Morelos, avenida Recursos Hidráulicos y el puente vehicular que une Ecatepec con Tecámac. ¡Un momento!, ¿esos no son trabajos que supuestamente deberían realizar las autoridades siempre, no? Bueno, en fin, la lógica es para los débiles.
Cisneros Coss compartió con el mundo que recolectaron más de 100 mil toneladas de basura y lograron un Récord Guinness con 148 mil personas limpiando al mismo tiempo. Es como si pintaras la reja de tu casa y quisieras un premio Nobel, ¿no?
En fin, la alcaldesa se encargó de recordar lo mal que estaba Ecatepec cuando llegó al poder: 20 mil calles destrozadas, 52 pozos abandonados, un C4 falso, la mafia en el DIF, 20 años sin maquinaria propia y el agua manejada como si fuera oro líquido. Y sí, ahora es un paraíso gracias a ella.
Para concluir su espectáculo barato, la alcaldesa pidió ayuda al pueblo para continuar con su «transformación», que suena más a circo que a gestión seria. Y así, la fiesta continuó con un recordatorio de cómo el pueblo es el verdadero héroe de esta farsa llamada gobierno. ¿Quién necesita resultados reales cuando tienes tanto teatro y palabrería? ¡Que viva Ecatepec, la tierra de los milagros!
