La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejó bien claro que en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el próximo año no se le recortó ni un peso al presupuesto educativo de las universidades mexicanas. ¿Quién le cree? Nadie. Lo acompañaba una buena dosis de cinismo al anunciar un plan de formación tecnológica para los jóvenes. ¿Formación o adoctrinamiento tecnológico? Porque, según ella, en alianza con empresas nacionales e internacionales del sector digital, van a formar a los jóvenes en inteligencia artificial, manejo de datos y servicios en la nube.
Claro, como si las grandes compañías fueran ONGs preocupadas por el bienestar de la juventud mexicana. Seguro que no hay intereses ocultos detrás de estas «bondadosas» colaboraciones. La Presidenta aseguró que la idea es que los jóvenes no tengan barreras económicas para desarrollar habilidades tecnológicas. Sí, porque todos sabemos que la pobreza se ha erradicado en México de la noche a la mañana.
Oh, pero aquí viene lo mejor: el Tecnológico Nacional de México (TecNM) ofrecerá un curso «gratuito» para 10 mil jóvenes, vamos, como si no hubiera lista de espera. Y todo esto, ¿para qué? ¡Ah, sí! Para que México no se quede rezagado en el desarrollo tecnológico global. ¡Claro, ahora sí nos volvimos superhéroes de un día para otro!
¿Entonces, la estrategia es impulsar el desarrollo tecnológico en la educación, fomentar vocaciones científicas en los chavos y consolidar a México como un referente de innovación? ¡Qué risa, Claudia! Mejor cuéntanos los verdaderos beneficios que obtienen estas empresas con tu «generosa» iniciativa. ¿O de plano vamos a hacer como que aquí no pasa nada y seguir siguiendo con nuestra vida?
