En pleno Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la diputada federal Claudia Rivera Vivanco se puso la capa y llamó a convertir el 25N en un «punto de inflexión nacional». Sí, ahora es moda convertir fechas conmemorativas en revoluciones sociales, ¡qué original!
Según la ONU, una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual. ¡Pero espera, hay más! Cada diez minutos una mujer es asesinada por su pareja u otro cariñito de la familia. ¡Aplausos, por favor!
La legisladora exige que estos datos horroríficos no se queden solo en discursos de papel mojado. ¡Qué audacia! «Tenemos que transformar políticas, actitudes y decisiones desde todos lados», dice ella desde su trono en la Cámara de Diputados.
Pero cuidado, que no podemos dejar pasar por alto que en 2020 ante la pandemia, la sociedad hizo cambios estructurales porque la vida estaba en riesgo. ¿Y ante la violencia que acaba con vidas y vulnera a la mitad de la población? Ahí, chhh, silencio en el Congreso.
¡Ah, pero que no cunda el pánico! Claudia Sheinbaum ahora ha elevado la agenda de las mujeres a una prioridad nacional, ¡qué emoción! Ahora mandó a todas las dependencias a implementar medidas contra la violencia y promover «autonomía y empoderamiento» económico para las mexicanas. ¡Muy bien, Claudia, te coronaste!
Claro, en el Congreso están trabajando duro para tener leyes que acompañen todas estas decisiones. «Debemos darle al país leyes y herramientas técnicas», ¿entiendes o fingimos que entendemos?
Rivera Vivanco, desde su trono, también nos dice que hay un debate importante en el Congreso sobre reconocer las sociedades de cuidado, para que las mujeres no sigan siendo las esclavas de la casa. ¡Bravo, bravo!
Para cerrar el show, nos dice que México vive un momento «definitorio» donde pasamos de la reflexión a la acción, de la denuncia a la transformación. Todo muy bonito, pero a ver si sale algo productivo de todo este show de hipocresía y promesas incumplidas. ¡Qué emoción! ¡Hasta la próxima vaina!
