¡Madre interrumpe comparecencia del procurador de Hidalgo y acusa falta de justicia!
En Hidalgo, el show de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) se vio interrumpido por Dulce Olguín Sánchez, una valiente mujer que se cansó de la inoperancia judicial y les puso un alto a los funcionarios mamones.
La señora Dulce zapeó la comparecencia del procurador Francisco Ángel Fernández Hasbun pidiendo justicia por sus casos estancados. ¡Y con razón! Porque a pesar de tener las pruebas e información completa del presunto culpable, las autoridades hacen más por esquivar la ley que por cumplirla.
¡Pero qué sorpresa! Aunque haya entregado la sopa y la cuchara, el procurador dodónde estuvo y no lo encuentra ni el C5i. ¿Qué? ¿Es más complicado atrapar a un criminal en Hidalgo que encontrar un buen político honesto? Por favor.
El drama de esta mamá es más movido que la telenovela más trash que puedas imaginar. Habla de un homicidio y de violencia vicaria, pero las respuestas oficiales no pasan de ser un chiste mal contado en el peor Open Mic de la ciudad.
¡Ah, pero el procurador tiene respuestas estilo engrudo! Dice que hay orden de captura y las investigaciones “avanzan”, más lento que un caracol en una maratón. Pero tranquila, señora, que aunque suene a cuento chino, él atiende personalmente los casos. Sí: él, que no pudo digerir una denuncia, ¡va a solucionar todo!
La PGJEH ahora enfrenta el reto de no solo resolver los casos en el refrigerador, sino de recuperar la confianza de la sociedad indignada por la impunidad y la falta de atención real. ¡Ay, no hay nada como sentirnos seguros con estos justicieros de pacotilla!
La historia de Dulce es solo la punta del iceberg de fallas e injusticias que dejaron en claro que la PGJEH y sus juegos de distracción no sirven ni para hacer un platillo en un juego de cocina. ¡Qué vergüenza, Hidalgo! ¡Qué pena, justicia botana!
