La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo soltó la bomba: el empresario Ricardo Salinas Pliego tiene derecho a descuentos en sus impuestos. ¿Qué tal esa empatía con los más necesitados? Mientras muchos jalan la carreta, este magnate se da el lujo de recortar su deuda fiscal gracias al Código Fiscal de la Federación.
¡Qué bonito es ser poderoso en este país! Hasta la SCJN está a punto de decidir si le dan el tapete rojo para que pase sin problema alguno. Y claro, Claudia Sheinbaum Pardo quiere desligarse del asunto, diciendo que ahí la lleva el gobierno, pero que la Suprema Corte es quien manda.
La cereza en el pastel: ¡jamás serán autoritarios! Simplemente respetan las leyes, aunque se cuestione la ética y la justicia. Mientras tanto, el pueblo carga con la carga de impuestos, sin derecho a tanta consideración.
¿Y todo esto para qué? Para que los grandulones sigan engordando su bolsa, mientras los ciudadanos de a pie nos quedamos con las migajas. Así es la justicia fiscal en este México querido. ¡No suena nada justo, pero así están las cosas en el país de las maravillas!
