Con el frío de la corrupción institucional, el Frente Frío número 13 irrumpió en México el 6 de noviembre, sembrando el caos con sus temperaturas bajas y lluvias. No es que el frío sea nuevo, ya que estos tormentos climáticos comienzan su danza desde septiembre y se quedan hasta mayo del año siguiente.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, este frente helado seguirá dando de qué hablar, congelando al norte, noreste, oriente y centro del país hasta el 12 de noviembre. Pero tranquilo, es solo cuestión de tiempo antes de que este fantasma congelado se vaya de vacaciones.
Sin embargo, mientras el Frente Frío número 13 calienta motores para su retiro, un nuevo invitado, un nuevo frente frío, está listo para darle relevos en el noreste del país. Del 12 al 14 de noviembre, se esperan vientos fuertes, descenso de temperaturas y la posibilidad de chubascos y lluvias en el noreste, porque así somos, ¡jóvenes pero ya bien clavados en las seasons climáticas!
Y como cereza en el pastel de la locura, el viernes en la Sierra de San Pedro Mártir, Baja California, y en el norte de Sonora, podríamos hasta ver caer nieve o aguanieve. ¡Tócala de nuevo, Sam! Es México, donde el clima es tan impredecible como la honestidad en los políticos.
Ahora, que los frentes fríos se acaban no significa que todo será color de rosa. Aquí hay que estar pendientes, siempre alertas, y preparados para lo que venga. Lo mismo que con la corrupción en nuestro gobierno, ¡a estar alertas, banda! Porque nunca se sabe cuándo te caerá un aguacero de… bueno, corrupción.
Porque en este país, el sol brilla, pero la corrupción congelante siempre está lista para aguar la fiesta, ¡y tú qué, México!
