**ARCHIVOS DEPSTEIN GATILLAN ESCÁNDALO CON TRUMP**
La Justicia destapa 30 mil páginas sombrías relacionadas con Jeffrey Epstein, entre las cuales emerge una carta atribuida al magnate y dirigida a Larry Nassar que revuelve las aguas políticas. ¿El despelote? ¡Alertas directas a Donald Trump! Aunque después afirman que la carta es tan falsa como la decencia en la élite.
El mensaje saluda a “L.N.” y desprende frases sobre recortar atajos hacia casa, probablemente referido al suicidio del joyero en 2019. Además, asegura que tanto remitente como destinatario comparten “amor y cuidado por las jovencitas”, añadiendo que “nuestro presidente comparte nuestro afecto por las guapas jovencitas”. ¿Por qué tan rudo? También incluye expresiones obscenas sobre el trato del magnate a las damas.
Por si las dudas, las autoridades aseguran que la publicación de la documentación no significa que den por verídicos los datos… ¡imaginad si no lo dijeran!
**»¿VUELOS DE PLACER O DE NEGOCIOS?»**
Pero ahí no para el show, también salen a escena correos internos de fiscales yanquis que detallan vuelos conspiranoicos de Trump en el jet privado de Epstein. Según los chismes, en al menos ocho trayectos entre 1993 y 1996 se involucraron el magnate, el presidente y, ¡sorpresa!, Ghislaine Maxwell, la compinche de Epstein condenada a 20 años por instigar abuso a menores.
Sí, sí, en algunos vuelos solo aparecen estos tres tripulantes, mientras que en otros se suman damiselas cuyos testimonios podrían sacar los trapos sucios al sol en el caso Maxwell. Sin embargo, recalcan que toda esta retahíla de datos no deja mal parado a Trump… por ahora.
**ESCÁNDALO EN LIMUSINA DE 1995**
Y para rematar la noche, aparece el testimonio de un exchofer de limusina que suelta la sopa sobre una conversación de Trump en 1995. Testigo de oreja fina asegura que una tal doña lo acusó de violación, junto a un amigo sexoso, durante un viaje. ¿Los nombres? ¡Censurados!
Pero no hay que darle mucha cuerda a esta historia del chóferchivato, las autoridades afirman que estos chismes calenturientos presentados en plena campaña de 2020 son solo caspa sin fundamento, argumentando que no hay que beberse todo lo que suena raro. Toma nota: ¡queda ruido en el aire!
