Donald Trump, el rey de la autopromoción y los titulares sensacionalistas, se ha colgado otra medalla al atribuir a Estados Unidos la muerte de ‘El Mencho’, líder del CJNG. En su discurso del estado de la Unión, donde parece que le importa más lucir fuerte que resolver problemas reales, Trump se jactó de haber acabado con uno de los capos más siniestros. ¿Aplausos, por favor?
Pero claro, ¿sabías que en realidad la cooperación de autoridades estadounidenses se limitó a dar “información complementaria” para la acción militar? Desde que se dio la noticia, todos quieren su minuto de fama, empezando por el bueno de Trevilla Trejo que se apresuró a dejar en claro que la colaboración con EE. UU. fue más chismes de pasillo que otra cosa.
Y qué decir de Sheinbaum y su aclaración apresurada de que solo participaron fuerzas mexicanas en la operación. Por si alguien dudaba de eso, ¿verdad? Y las palomitas no podían faltar, con la secretaria de prensa de la Casa Blanca elogiando la «exitosa ejecución» de la operación, mientras los jefes de la embajada de EE. UU. en México se felicitan en un gran juego de espaldas bien dadas en Twitter. Todo para que el pueblo sienta orgullo por la ‘determinación’ de sus fuerzas de seguridad.
Ah, y como en toda buena historia de narcos, no podía faltar la recompensa millonaria de $15 millones que ofrecía la DEA por el bueno de ‘El Mencho’. ¿De dónde sacarán tanto dinero para premiar a los ‘buenos ciudadanos’ que ayudan en estas misiones tan humanitarias?
Conclusión: un gran show montaron alrededor de la muerte de ‘El Mencho’, con Trump como maestro de ceremonias y una bandera de EE. UU. ondeando al viento mientras los protagonistas se reparten los aplausos y las felicitaciones. Además, no olvides unirte al canal de WhatsApp para seguir recibiendo noticias de esa fábula llamada realidad.
