**Profeco: 50 años de abuso de los consumidores**
Por Rocio Rangel | 27/02/2026 08:17:26
¡Ah, qué bonito! La Profeco cumple 50 añitos y decide celebrar su “gran labor” develando una placa conmemorativa. Sí, esa misma institución que se supone está para protegernos a todos de que nos den gato por liebre, ¡Ah, qué bello! El titular, César Iván Escalante Ruiz, destaca la importancia de la Profeco y su tarea de “educar y empoderar”… Sí, claro, porque de tanto “empoderamiento” seguro ya podemos hasta pagar con agradecimiento y buenos deseos en vez de dinero.
La Profeco, ese organismo que supuestamente vela por los derechos de los consumidores, es como el amigo que nunca llega a la fiesta, ¡siempre tarde o nunca! Y ahora nos sale con que van a fortalecer la vigilancia de precios… ¡cinco décadas después de no hacerlo! ¡Qué rápido, qué diligentes! Eso sí, seguro el pastel de aniversario tenía un precio bien vigilado, ¿no?
Ah, pero la cereza del pastel es cuando Escalante Ruiz menciona que la Profeco nació para “ser la huella de medio siglo de trabajo y confianza”, ¡qué encanto! Después de medio siglo, seguro ya aprendieron a usar el contador de billetes para devolverte el dinero cuando te engañan, ya es casi mágico.
Ahí, en 1976, comienza el cuento con la Ley Federal de Protección al Consumidor, ¡qué gran paso!, aunque más de uno se pregunta si en realidad han avanzado en algo o estamos igual que en los 70, con precios inflados y productos de medio pelo.
Eso sí, para la Profeco su propósito es doble: promover derechos del consumidor y defender la confianza… ¿Qué confianza? ¡Si muchos están a la defensiva apenas entran a un establecimiento sabiendo que les van a ver la cara de lelos! Y la dependencia, que antes era Inco, sigue en su lucha titánica por hacernos creer que el mercado es un lugar justo y amoroso, ¡ah, qué ilusión!
Ya van 50 años de Profeco y sus avances, porque según ellos ahora verifican precios, pesas y medidas… ¡Gran avance! Y hasta supervisan la calidad de los productos, como si no nos siguiéramos topando con cosas caducas en los anaqueles. Pero no todo está perdido, también han creado la Revista del Consumidor y el Teléfono del Consumidor, ¡como si leer una revista nos devolviera el dinero del producto defectuoso que compramos!
En resumen, la Profeco cumple 50 años y sigue ahí, haciéndose la «vaquita», dando patadas de ahogado en un océano lleno de abusos y engaños al consumidor. Educar, empoderar, defender la confianza, bla, bla, bla…todo suena muy bonito en papel, ¡pero en la realidad seguimos viendo los mismos problemas de siempre! ¡Felicidades, Profeco, por 50 años de dejarnos en visto y no resolver nada! ¡Qué viva México, señores!
