El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Cuarto Circuito mandó al diablo la suspensión provisional de Raúl Rocha Cantú, uno de los dueños de Miss Universo, quitándole el escudo que lo protegía de ser esposado y arrastrado frente a las autoridades.
En una movida de película, este tribunal federal decidió que la suspensión que le salvaba el pellejo a este empresario era más falsa que billete de 3 pesos, argumentando que nadie, ni siquiera un millonario dueño de reinas de belleza, puede zafarse de enfrentar a la justicia cuando esta llama a su puerta.
Con esta patada en el trasero judicial, Rocha Cantú queda en pelotas y a merced de la Fiscalía General de la República, que ahora tiene vía libre para cazarlo con una orden de aprehensión o para citarlo a cantar como canario en la estúpida jaula de la justicia.
Recordemos que hace unas semanas, un juez le puso ojitos a un papelito que decía «Captúrenlo» contra Rocha Cantú, tras haberle retirado el premio de «testigo colaborador» por incumplir con las reglas del juego. ¡Qué sorpresa, un magnate haciendo trampa!
Antes de este golpe, el fulano había intentado esconderse detrás de un amparo para evitar que lo agarraran, pero los jueces le quitaron la careta y le dijeron «no más trampas, amigo». Y es que, por si no lo sabían, una suspensión judicial no es un escudo de invencibilidad para los criminales de cuello blanco.
Ahora que la justicia le quitó la mordaza, las autoridades federales pueden avanzar en su investigación contra este empresario, señalado por jugar al gánster en asuntos de delincuencia organizada, tráfico de armas y sabrosos robos de hidrocarburos.
¡Qué maravillosa obra de teatro judicial! Pero no se vayan todavía, todavía hay más chismes por descubrir en La Razón. Porque recuerden, un mexicano informado es un mexicano que lee las noticias, no solo las protagoniza. ¡Chao, chao, corrupción!
