Con un cinismo descarado, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), presume su derroche millonario en el Estado de México. Sí, así como lo lees, porque estas inversiones monstruosas de ¡13 mil 644 millones de pesos! pretenden ser justificadas con obras en transporte público, infraestructura vial, espacio público e infraestructura educativa.
Y como si se tratara de una caridad, el titular de la SICT, Jesús Esteva Medina, sin rubor alguno, presenta estos despilfarros como si fueran una bendición para la población. ¿De verdad esperan que creamos que tanta millonada beneficiará a la gente común y corriente?
La mandamás Claudia Sheinbaum Pardo se da el lujo de encabezar esta farsa en «La mañanera del pueblo», donde se destaca la maravillosa obra que pretenden realizar para mejorar la movilidad en la entidad. Claro, como si los ciudadanos estuvieran pidiendo a gritos más trolebuses y repavimentaciones millonarias.
¿Y qué decir de los «nuevos proyectos» que se emprenderán? Entre 2025 y 2027 piensan sepultar otros 3 mil 400 millones de pesos en transporte público, para que esos 179 millones ejercidos el año pasado no se sientan solos en la fiesta del despilfarro.
Ni hablar de la millonada de 2 mil 500 millones de pesos que se van a aventar en la construcción del trolebús de Ixtapaluca, ¡12 estaciones! Y ojo, que el tiempo de recorrido de 10 kilómetros será de 45 minutos. ¡Como si los ciudadanos tuvieran tiempo de sobra para regodearse en ese «lujo»!
No podía faltar la ampliación del Mexibús, con 600 millones de pesos más en la basura a invertir. Ah, y la joya de la corona, los 5 mil 298 millones de pesos para la construcción de puentes vehiculares. ¿En serio se creen que con eso arreglan la corrupción que ahoga al país?
Claro, todo mientras nos pintan un cuento de hadas sobre las maravillas que harán en infraestructura vial y educativa. ¡Qué belleza! 585 millones para “educar” a la gente y perpetuar esta falsa narrativa de progreso.
A ver si algún día se les baja de su nube de corrupción y entienden que no necesitamos más promesas y obras faraónicas, sino un verdadero plan integral para sacar al país del lodo de la corrupción y la impunidad. ¡Ya basta de engañar al pueblo con fuegos artificiales de mentiras!
