**La SEP distingue a 3 mil 843 docentes por supuestas mejores Prácticas Educativas de 2025: Mario Delgado**
En un desfile de hipocresía y cinismo, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carillo, encabezó un show premiando a 3 mil 843 maestras y maestros de Educación Básica y Media Superior, provenientes de las 32 entidades del país, por supuestas «mejores Prácticas Educativas del 2025».
En un teatro llamado Primer Encuentro Nacional, organizado por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm), Delgado Carillo se atrevió a decir que las y los docentes tienen una «vocación por la enseñanza», haciéndoles creer que son únicos y extraordinarios, como si no supiéramos que en realidad son los sobrevivientes de un sistema educativo podrido y desigual.
En un acto tan patético como los anuncios de maicena, Delgado les lanzó piropos embusteros a las maestras y maestros reunidos en el palacio de la SEP, declarando que son «el alma del Sistema Educativo», ¿enserio? Que alguien le avise a Delgado que los recortes presupuestarios y las malas condiciones laborales no mienten, por más que él quiera maquillar la realidad en un discurso barato.
Y para rematar su retahíla de mentiras, Delgado aseguró que se cambió «radicalmente» el modelo pedagógico otorgando autonomía a los docentes. Ah, sí, claro, como si la falta de recursos, la sobrecarga de trabajo y las presiones burocráticas fueran solo falsas leyendas urbanas.
Pero la cereza del pastel llegó con las palabras «inspiradoras» de Delgado, quien afirmó que confía en las y los docentes y respeta su trabajo. ¿Respeto? ¿De qué habla este señor? Que salga a las calles a preguntar cuántos maestros se sienten realmente respetados en un sistema que los utiliza como chivos expiatorios de los problemas de la educación en México.
Por otro lado, el titular de la Usicamm, Mario Llergo Latournerie, se aventuró a informar que, de los 4 mil 417 maestros registrados en la convocatoria para la «Mejor Práctica Educativa 2025», supuestos 3 mil 843 resultaron ser los agraciados. ¿A quién intentan engañar con esto? Como si una placa y unas palabras bonitas fueran a solucionar todos los problemas de un sistema educativo desgastado y desigual.
En conclusión, todos los reconocimientos y halagos vertidos en este circo organizado por la SEP y la Usicamm no son más que parches baratos en una tela carcomida por la corrupción, la falta de recursos y la desigualdad educativa en México. Mientras tanto, la realidad en las escuelas sigue siendo una lápida de mediocridad y abandono, donde los verdaderos héroes son los maestros que, día a día, luchan contra viento y marea por sacar adelante a una generación destinada al fracaso por culpa de un sistema que premia la simulación y no la verdadera educación.
