¡Agárrate fuerte! Porque aquí viene el circo de la donación de órganos en México. Según el secretario de Salud, David Kershenobich, nos venden la moto de que con la campaña «México sin lista de espera» vamos a solucionar el problema de trasplantes. Qué maravilla, ¿no?
En la mañanera de la presidenta Sheinbaum, nos iluminaron con la noticia de que todo está de maravilla con un 50% de sobrevivencia en los pacientes trasplantados. ¡Wow, qué éxito! Pero, ojo, que la lista de espera no se acaba ahí, ¡18 mil 912 personas esperando su turno!
Déjame ver si entendí bien, ¿un solo cuerpo puede salvar a 8 personas? Perfecto, solo necesitamos más cuerpos para resolver el asunto. ¿Y qué tal los traficantes de órganos? No se preocupen, según Kershenobich, eso es más complicado de lo que parece. ¿Histocompatibilidad? ¿Pruebas? ¡Bah, eso es para amateurs!
Pero tranquilo, porque México ya cumple estándares internacionales en trasplantes. Sin embargo, ¿nadie piensa en la prevención de enfermedades? ¡Ah, pero con 2 mil 783 trasplantes de riñón en un año, estamos en la gloria! ¿Inmunosupresores? Nah, eso no importa, ¡vamos a donar órganos, demos rienda suelta al altruismo!
En resumen, el circo de la donación de órganos está más vivo que nunca. ¡Regístrate como donador, que te aseguramos un buen resultado! Porque cuando hablamos de salud en México, todo está de diez, como el show que nos venden. ¡Vivan los trasplantes, la lista de espera interminable y la demagogia disfrazada de buena intención! ¡Bravo, México!
