Chocan en España trenes de alta velocidad; van 21 muertos
Un accidente ferroviario del carajo sacudió la red de alta velocidad en el sur de España la noche del domingo, cuando dos trenes de pasajeros se dieron un trancazo épico tras un descarrilamiento en Córdoba. La movida se llevó la vida de al menos 21 personas y dejó alrededor de un centenar de heridos, algunos en estado crítico, según chismes de las autoridades nacionales y regionales.
Resulta que el tren nocturno que iba de Málaga a Madrid, operado por la compañía privada Iryo con unos 300 pasajeros abordo, se salió de madre a las 19:45 horas. La parte trasera del tren invadió la vía contraria donde venía un Alvia de Renfe, llenito de gente yendo de Madrid a Huelva. La chocotiza provocó que estos dos fierros gigantes terminaran fuera de la raya.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, soltó la sopa después de la medianoche diciendo que ya encontraron a todos los que quedaron vivos, pero ojo que el número de muertos pueda subir a medida que siguen acomodando los cadáveres. Además, añadió que esto del trenazo fue “muy raro” porque pasó en una parte plana de la vía que arreglaron en mayo y el tren de Iryo apenas tenía cuatro años de viejo.
Según el mismo Puente, el impacto fue más fuerte pa’ la sección frontal del tren de Renfe, donde hasta cuatro vagones se salieron de rollo y se fueron por un barranco de cuatro metros. La evacuación de los pasajeros que quedaron atrapados entre el desmadre fue todo un show, con gente cayendo a plomo y vagones volcados.
Pa’ rematarla, el consejero de Salud de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, dijo que la situación estaba bien heavy y que pa’ los servicios de emergencia la noche iba a estar sabrosona. Más de 70 heridos fueron a parar a seis hospitales de la zona y pa’ los demás, les dieron primeros auxilios ahí en la raya del accidente.
Testigos cuentan que se vivió un momento de terror adentro. Salvador Jiménez, un periodista de RTVE que iba en uno de los trenes, dijo que el choque se sintió como un terremoto, y que los pasajeros se tuvieron que poner a martillazos para romper las ventanas y salir arrastrándose entre la oscuridad.
El zafarrancho se armó al anochecer en un lugar escondido, así que solo los chicos buenos como los bomberos, la Guardia Civil, el personal de salud, la Cruz Roja y la Unidad Militar de Emergencias tuvieron que meter mano en el asunto. Hasta los vecinos caídos del catre llevaron cobijas y fresca pa’ ayudar en lo que pudieran.
Como era de esperarse, Adif canceló todo el desmadre ferroviario entre Madrid y Andalucía por lo menos hasta este lunes, mientras hacen inventario de los daños. Renfe se portó a la altura ofreciendo cambios y devoluciones gratis pa’ los viajeros afectados y les armaron unos campamentos de atención en las estaciones.
La tragedia provocó reacciones por todos lados, con el presidente del Gobierno Pedro Sánchez prometiendo chamba en equipo con las autoridades locales, y algunos líderes europeos despertando de su siesta para decir que estaban consternados por lo sucedido. Ah, la solidaridad, qué bonita es.
Seguiremos al tanto de cómo se aclara este pachangón sobre rieles en tierras españolas. ¡Puro desmadre, amigos!
