**NY en crisis por cierre federal**
En medio de la emergencia, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, tuvo que sacar la cartera y soltar 65 millones de dólares para reforzar los bancos de alimentos. Todo por el capricho del gobierno federal, que puso en riesgo los fondos del programa de asistencia alimentaria SNAP. ¡Bravo por esa solidaridad!
Hochul, con un dejo de cinismo, acusó a la Administración Trump de dejar a millones de neoyorquinos en la cuerda floja. Además, con un show mediático, soltó la raya diciendo que no permitirá que ningún ciudadano “pase hambre”. ¡Qué padre ahora sí, ¿no?!
A toda prisa, se soltaron 40 millones de comidas para las familias afectadas y se agregaron otros 41 millones de dólares al bote. Lo más curioso es que desplegarán a miembros del Empire State Service Corps y de la Universidad Estatal de Nueva York, como si la culpa de la pobreza la tuvieran esos clubes de la comedia.
La gobernadora, apocalíptica, dijo que la suspensión del programa SNAP generará “una crisis de salud pública sin precedentes”. ¡Pues sí, con un plato de comida se evitan enfermedades! Ahora solo queda ver cómo se rajarán la espalda para repartir señuelos en esas escuelas públicas tan cercanas y presentes, claro.
Mientras tanto, Trump y sus amigotes siguen jugando con sus brinquitos nucleares. Un “desmadre”, pues dicen los enterados. Pero bueno, lo importante es que todos tengan la barriga llena, ¿no? ¡Qué felicidad!
