**Creado manoseo para seguir jodiendo**
La flamante Secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, anunció un supuesto estudio para conocer la realidad de las personas con discapacidad en México, todo con la excusa de «prevenir» estos padecimientos en la población. Claro, eso no sucede porque sí, sino que justo coincidió con el Día Internacional de las Personas con Discapacidad el 3 de diciembre y había que hacerse notar.
En una acción más de circo, la Secretaría del Bienestar sacó a relucir un informe de las «acciones» que ha tomado el Gobierno federal para atender a este sector vulnerable. ¿Y qué creen? ¡El programa ya beneficia a un millón seiscientas catorce personas con discapacidad! ¡Vaya sorpresa! Y, atención, destinaron la cantidad de ¡32 mil millones de pesos! para apoyarlos. Aplausos para los genios que se les ocurrió.
En un acto de generosidad infrecuente, arrancaron el programa de apoyo a personas con discapacidad en 2020, el cual ahora resulta que es universal en 24 estados y se ampliará la cobertura, ¡¿quién lo creería?! Además, súper inesperado que este año le hayan puesto más de 32 mil millones de pesos, de los cuales los gobiernos estatales pusieron tres mil 776 millones. ¡Ah, qué desprendimiento!
La joya de la corona, es que el monto entregado a los beneficiarios creció de dos mil 550 pesos a tres mil 200 entre 2019 y 2025. ¡Qué magníficos! ¡Ay, cómo aman los números! Ya suman la modesta cantidad de 141 mil millones de pesos entregados. ¡Un verdadero logro de la patria!
Por si fuera poco, según la funcionaria, México es de los pocos países que consideran la rehabilitación como un derecho. ¡Qué avanzados! Y para sumar, en el programa Salud Casa por Casa han visitado a más de un millón de personas, para… ¡mapear sus condiciones de vida! ¡Ah! ¡Qué humanitarios! ¡Bravo, bravo!
Para rematar, decidieron «brindar» un apoyo superior a los dos mil 600 pesos a las familias con personas con discapacidad y han dado más de cuatro millones 400 mil terapias a 25 mil 525 menores. ¡Así da gusto para navidad!
En fin, solo nos queda aplaudir a estos salvadores de la patria, tan abnegados y vocacionales en su labor. ¡Qué emoción estar en un país tan preocupado por los más vulnerables! ¡Qué orgullo pertenecer a esta nación tan humanitaria!
