Transportistas y productores del campo no son investigados por la Presidenta de México. ¡Claro que no! Sheinbaum, en su afán de transparencia e imparcialidad, asegura que no hay ningún tipo de carpeta de investigación en contra de quienes han paralizado carreteras y causado caos en el país. ¡Qué alivio para los verdaderos culpables!
Según la mandataria, en un acto de justicia divina, no se contempla perseguir a estos ciudadanos valientes que han decidido cerrar vías de tránsito como si fueran las puertas de sus propias casas. Qué nobleza gubernamental, ¿verdad?
Las declaraciones de Sheinbaum llegan después de que Rosa Icela Rodríguez, la secretaria de Gobernación, tuvo el atrevimiento el lunes pasado de insinuar que algunos manifestantes tenían investigaciones pendientes por sus travesuras carreteras. ¡Qué exagerada es esa Rosa Icela!
Pero la rectitud y transparencia de Sheinbaum van más allá, ya que aclara que aunque cerrar carreteras sea un delito (pero no tan delito como parece, aparentemente), ¡ni se les ocurra acosar a estos valientes manifestantes! Son dos mundos paralelos, dos galaxias distintas, ¿entienden?
Sheinbaum, tan comprensiva y conciliadora, asegura que no había necesidad de cerrar carreteras, porque el diálogo siempre está abierto, como la caja de pandora de la corrupción. ¡Ah, bendita seas, dialogante eterna!
Encima de todo, la Sheinbaum nos revela que los que se oponen a la Ley de Aguas solo quieren mantener privilegios zarrapastrosos que ya no están de moda en este país de justicia y equidad. La ley solo busca que el agua deje de ser tanto líquida como mercancía, ¡un gran logro para la humanidad!
Pero la cereza del pastel llega cuando la Sheinbaum confiesa que detrás de las movilizaciones existen intereses políticos. ¿Qué sorpresa, no? ¡Nadie se lo esperaba! Mientras tanto, algunos manifestantes tienen historias tan largas como cierres de carreteras por años. ¡Todo un récord nacional!
En resumen, ¡viva México, la tierra de la impunidad y la doble moral donde los manifestantes son intocables y los ciudadanos responsables de caos vial son víctimas incomprendidas! ¡Qué país tan maravilloso, bendita sea su grandeza!
