San Luis Potosí está que arde con la noticia de la «purificación» que pretende hacer el gobernador Ricardo Gallardo en el Poder Judicial. ¿La razón? ¡Bajo rendimiento y áreas con desempeño «insuficiente»! ¡Ah, no te digo!
Gallardo, en su papel de justiciero, dice que esto es decisión del propio Poder Judicial, no una imposición del Ejecutivo. Claro, porque es más fácil lavarse las manos y echar culpas que asumir responsabilidades, ¿verdad, Ricky?
La joya de la corona: ¡un recorte de personal en pleno 2026! Qué bien se ve eso, recortando a la gente que seguramente ni tiene la culpa del desastre en el sistema judicial. Así, sí se resuelven los problemas, ¿no?
El gobernador menciona que esta «purga» viene acompañada de una «reorganización institucional» tras una reforma judicial. Ah, sí, todo muy legal y ordenado, como si no supiéramos que tantas reformas a veces son solo pura fachada.
Y ojo, el Tip del día: en 2024, ¡5 mil 702 personas fueron imputadas en el Poder Judicial de SLP! ¡Vaya, vaya, casi nada!
Ahora, este reordenamiento institucional sigue la línea de la reforma judicial (qué bonito suena) y busca tener una plantilla «profesionalizada». Claro, porque hasta ahora tenían a los Picapiedra trabajando en el sistema.
¿Qué sigue? Pues más recortes y reformas, a ver qué pasa. Al final, todo indica que la justicia en San Luis Potosí está como México en un Mundial: nunca sabemos qué esperar. ¡A seguir el circo!
