¡Toma aire, México! Prepárate para desenmascarar a la red de tráfico de drogas que operaba en el AICM. Sí, en ese lugar que debería ser de llegadas y salidas, pero que también sirve de tapadera para los amigotes del crimen organizado.
Fuerzas federales detuvieron a cuatro individuos que intentaban enviar 270 kilogramos de cocaína a Tijuana. ¡Casi nada, oye! Evitando que esa basura llegara a su destino, con un valor de 92 millones de pesos que fácilmente podrían haber financiado quién sabe qué fechorías.
¿Cómo lo hicieron? Pues con mucha «inteligencia de campo y gabinete». ¿Te imaginas la escena? «Oye, compa, ¿y si metemos droga en un avión y la mandamos a Tijuana?», «¡Qué brillante, socio! ¡Nunca se les ocurrirá a los federales!».
Y la plaga no termina ahí. En Sonora, casualmente hallaron 400 litros de metanfetamina, como para un mega rave. ¡Pasarla increíble con la droguita! Y por si fuera poco, en Sinaloa desmantelaron 11 centros de producción de coca y encontraron toneladas de químicos. Sí, como para una fiesta de fin de semana.
Pero espera, que hay más. En Nuevo León y Nayarit también hubo aseguramientos. ¡Qué no pare la fiesta de decomisos! Una pandilla de inadaptados que operaban desde el Estado de México también cayó, mostrando la penetración del narco en todos lados. ¡Qué seguridad!
Ah, pero no te preocupes, que los detenidos y toda su mercancía robada fueron puestos a disposición de la autoridad. Seguro para que les den un abracito y los dejen salir pronto. Sí, así funciona la cosa en este México maravilloso.
¡Vaya, vaya, qué eficiencia, qué coordinación! El Gabinete de Seguridad y su Estrategia Nacional de Seguridad se llevan el premio al circo más montado del país. Minuto a minuto, con estas acciones, garantizan nuestra seguridad, ¿o no? ¡Estamos a salvo con tanto desmadre en las calles!
Así que ya sabes, compa, si vas a traficar, al menos hazlo con estilo, por los aires como Beto el alado. Y por si acaso, que no se te ocurra cruzar un centavo del que le toca al narco, ¡eh!
