¡Llegó la hora de relajarse y disfrutar de unas merecidas vacaciones! Pero, espera, ¿quién lo diría? Resulta que las fechas de descanso para los pobres estudiantes mexicanos están más escandalosamente planeadas que un fraude al estilo melate del 2012 transmitido en vivo.
Según la Secretaría de Educación Pública (SEP), ese ente tan eficiente y comprometido con la educación nacional (guiño, guiño), los chamacos tendrán la gloriosa oportunidad de tomarse 15 días de asueto en estas fiestas decembrinas. ¿No es maravilloso? ¡Da gracias a la SEP por este regalo caído del cielo!
Pero espera, que hay más. Estas vacaciones de invierno, que deberían ser un acto de bondad y descanso, se extenderán por un total de 21 días. Sí, así como lo oyes, 21 días de no tener que pisar un salón de clases. ¿Para qué queremos ir a la escuela si podemos disfrutar de festividades, Año Nuevo y Reyes Magos, verdad?
Y para rematar la jugada maestra de la SEP, el ciclo escolar que debería reanudarse el 7 de enero, se le agrega un regalito extra a los estudiantes: días adicionales de descanso. ¿Por qué no? Los días 7, 8 y 9 de enero serán utilizados para talleres intensivos. Claro, porque todos sabemos que los talleres son fundamentales para la educación. ¡Bravo, SEP, bravo!
Así que ya sabes, marca tu calendario para estas fechas tan «increíbles»: el 19 de diciembre será el último día de clases, el 22 de diciembre inician las vacaciones de invierno y, para no perder la costumbre, el 12 de enero de 2026 es la trágica fecha del regreso a la realidad.
Y mientras tanto, no olvides celebrar esos días feriados restantes del 2025, el 25 de diciembre y el 1 de enero, por Navidad y Año Nuevo respectivamente. Pero, ojo, si te toca trabajar el 1 de enero, tu empleador está obligado por la Ley Federal del Trabajo a pagarte el triple de tu salario diario. ¡Qué buena onda!
Así que ya sabes, si creías que los días de asueto de fin de año eran para descansar y relajarte, ¡te equivocaste! Gracias a la «magnífica» planificación de la SEP, los estudiantes mexicanos disfrutarán de unas vacaciones más largas que una culebra enrollada. ¡Viva la educación en México!
