Tras la marcha, la mandamás del chilango, Clara Brugada Molina, echó la culpa de la movida de la Generación Z del pasado sábado 15 de noviembre a los «contreras de la 4T» y acusó, sin titubear, a un empresario de andar incitando violencia por las redes.
«Resulta que detrás de todo esto anda un millonario codo y fastidiado porque ahora le toca pagar impuestos y, oh sorpresa, es dueño de una cadena de televisoras muy influyente en el país. Desde días antes, este fulano anduvo arengando a la turbamulta», soltó la jefa de la movida.
Además, la Brugada Molina aseguró que su peña no dio la orden de ‘politizar’ la marcha y que los guaruras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) solo aparecieron con protección cuando la cosa se desmadró.
«Los polis acudieron a la marcha listos pa’ contener la onda violenta, no se les ocurrió reprimir. Nada de balitas de goma, toletes o cañones de agua, que son bien comunes en otros lados», especificó.
Y sobre las detenciones, se lavó las manos y afirmó que todos los que cayeron en cana están ligados a algún delito. «Aquí no hay agarrones al pedo. Los que tenemos presos están ‘presumiblemente’ relacionados a lesiones», remarcó.
Por otro lado, el titiritero de la SSC, Pablo Vázquez Camacho, pintó de color rosa la movida post-marcha: 100 polis lesionados, 60 curados en el Zócalo, 40 en el hospital, 16 ya de alta y 11 sufriendo todavía el rock del hospital.
Además, los mentores de la SSC sacaron la calculadora y tiraron que unos 20 civiles salieron raspados pero nada grave, aunque no soltaron cuántos reporteros y fotógrafos fueron reventados por los pitufos de uniforme.
EL Vázquez Camacho hasta admitió que en 18 casos los gorilas de azul pasaron de lanza contra la prensa y los manifestantes, pero por ahora el Órgano Interno de Control los anda buscando para ponerles un premium temporal, mientras tiran la briaga.
Al mismo cacho, prometieron justicia para dos periodistas choteados por los cops de la SSC. Toda una telenovela churrigueresca.
Y sobre la próxima enjamada de la Generación Z este 20 de noviembre, día de desfiles y trompos con la Revolución Mexicana, el secretario de Gobernación, César Cravioto Romero, se rasgó las vestiduras.
«Convocar lo mismo a la misma hora… pfff, eso apesta a lo que no es. Pero ojo, si andas en la movida, te van a tener marcado como vaca en rastro», remató.
¡Prepárate para el show de la Generación Z, que va a estar más prendido que fiesta en panteón!
