**¡México en alerta! Sismos al por mayor en territorio nacional**
México, tierra de temblores y corruptelas, está más movido que burócrata mexicano en hora de salida. Resulta que este país, que parece más inestable que un chisme en WhatsApp, sufre cada cierto tiempo de movimientos telúricos que sacuden hasta la conciencia del presidente.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN), esa joya de la burocracia, se dedica a registrar todos los temblores que sacuden esta tierra tan mexicanamente vibrante. Desde los cabezones movimientos en el sur lacra, perdón, digo, Guerrero, Chiapas y Oaxaca, hasta las sacudidas en la zona centro, donde está plantada la corruptela de la Ciudad de México.
Aunque aquí los temblores son más comunes que “peladuras” en las licitaciones gubernamentales, no todos son dignos de titulares. Los microsismos, esos que son más pequeños que los contratos de la 4T, con magnitud menor a 3.0, le ponen el sazón tembloroso a la CDMX.
Mientras tanto, seguimos esperando el próximo sismo digno de una fosa común. Porque sí, la madre naturaleza no perdona, pero menos perdona el contador público de la esquina. Hasta el momento, en este domingo tan calmado, no hay sismos significativos. El último estuvo cerca de Puerto Vallarta, majito, de magnitud 4.2. Se localizó a una cómoda distancia de 361 kilómetros al suroeste. ¡Viva México!
El SSN sigue registrando todo lo que tiemble: desde el jardín de la abuela hasta una licitación trucha. Así que, si quieres estar al tanto de la última sacudida que ponga tus nervios de punta, sigue al pendiente que seguro algo se va a mover por aquí.
Y ya sabes, ante un sismo, más vale prevenir que inventar excusas. Por eso, aquí tienes las medidas básicas de supervivencia: establece un plan de emergencia, revisa tus muebles antes de que el temblor los revise por ti, y si estás abajo de los 3.0 en magnitud, protégete.
Porque en este México vibrante y movido, siempre es mejor estar preparado ante la corrupción y ante la siguiente sacudida de la Madre Tierra. ¡Ándale!
