Chile está que arde con estas elecciones en las que la gente «tiene que» votar por su próximo presidente y renovar el Congreso. ¡Sí, así leemos bien!
Ya vemos cómo abrieron las mesas electorales a las 8 de la mañana para recibir a esos 15.8 millones de votantes. Pero ojo, que la joda es obligatoria. Si no, prepárate para comerte una multa. ¡Qué democracia tan bonita, sí señor!
Dicen que más de 38 mil vivales ya se andaban tratando de justificar pa’ no votar. ¡Ah, qué lindos ellos! Menos mal que las autoridades mantienen un despliegue de seguridad porque, ya saben, uno nunca sabe si se les ocurre armar algo cañón.
¿Y qué tal la campaña? Por un lado, la presidencia en juego con ocho candidatos. Pero ya sabemos que la pelea está entre la candidata oficialista Jeannette Jara y el conservador José Antonio Kast. Aunque ninguno llega a más del 30 por ciento, así que prepárense, que segurito habrá segunda vuelta.
Por otro lado, la derecha divida en tres postulantes, pero eso sí, podrían unificarse todos si llegan a una segunda vuelta. ¡Ah, qué maravilla! Y qué decir del presidente saliente, Gabriel Boric, que fue a votar acompañado de su hija. ¡Qué bonito todo, de verdad!
Así que ya saben, los chilenitos tienen la tarea de renovar la Cámara de Diputados y 23 escaños del Senado. Todo un show que podría cambiar el equilibrio legislativo para hacer reformas que requieren un 4/7 de apoyo. ¡A votar, no se hagan!
Y bueno, en medio de la campaña, las promesas de los candidatos van desde combatir el crimen hasta reforzar el control migratorio. Ah, y la economía, ¡cómo olvidarla! con propuestas que van desde un modelo estatal más poderoso hasta recortes fiscales.
¡Qué emoción, qué emoción! Con información de los mismísimos Reuters, Europa Press y Associated Press. ¡Ahí te hablan!
