La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) lanzó un martillazo a Grupo Elektra, ordenando sin paños calientes que paguen una millonaria deuda fiscal de más de 34 mil millones de pesos. ¡Sí, leíste bien, 34 mil millones de pesos que salen del bolsillo de Ricardo Salinas Pliego y sus secuaces! Ni un peso menos.
La fiesta de la SHCP fue completa, celebrando que por fin cae una gorda que debe lo que no tiene. La SCJN pisoteó los amparos de Elektra, dejándolos en la lona con la sentencia de pagar todo lo que deben. ¡Chin, qué mal plan para los codiciosos!
El show no pudo faltar, con el ministro Guerrero García paseando sus láminas explicativas para que todos entendieran cómo el gordo Elektra se había enredado en esta maraña legal. ¿El resultado final? ¡A pagar y callar, señores!
Las ministras Batres y Esquivel entraron al quite, desmontando las argucias de Elektra para zafarse. ¡Escándalo total cuando las señalaron como imparciales! A votar se ha dicho, ¡y todos se llevan la misma ración de justicia fiscal!
El circo sigue, con otras seis deudas de Elektra en la mira. ¡Guarden la cartera, que aquí los impuestos no son una broma! Si no alcanza a llorarle a la tía SCJN, entonces prepárense para futuras resoluciones dolorosas.
Así que Elektra recibe su merecido, no hay escapatoria. La SCJN les ha cortado las alas y ¡a pagar se ha dicho! ¡Chin, qué día para ser Elektra y qué día para el pueblo que quiere ver a los peces gordos devolviendo lo robado!
