En plena manifestación, Palacio se convierte en fortaleza; maestros logran entrar por otro lado
¿Quién necesita una muralla de dos metros para protegerse de unos cuantos maestros enojados? ¡Ah, el gobierno mexicano! En pleno corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México, las autoridades decidieron blindarse como si se tratara de una invasión extraterrestre en lugar de una protesta de la CNTE.
Imagínate, desde temprano, cientos de uniformados bloquearon todas las entradas al Zócalo y a Palacio Nacional, como si estuvieran custodiando las joyas de la corona. Y mientras tanto, unos maestros avispados encontraron la manera de colarse por la Catedral Metropolitana. ¡Menudo juego del gato y el ratón!
Policías con cascos y vallas altas, sí, así es como se sienten seguros nuestros valientes defensores del orden. Por si acaso, también desplegaron un operativo especial para que la Presidenta Claudia Sheinbaum no tuviera que preocuparse porque su café mañanero se enfriara.
Pero la historia no acaba ahí. ¡No señor! El mega blindaje se extendió a todo el Zócalo y hasta el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. ¡Deben estar esperando un ataque nuclear en lugar de una protesta de maestros!
Y mientras tanto, en una conferencia de prensa a horas indecentes, al más puro estilo de la Corte Real, Sheinbaum y su corte se preparan para enfrentar a los “insurgentes” que desean llegar a sus dominios. ¡Qué emoción, casi digno de una serie de drama político en Netflix!
