El Congreso de Perú se sacó de la manga a José María Balcázar, un abogado de 83 años, para ponerlo de presidente interino y así salvar la cara después de echar a José Jerí, otro que tenía sus duditas con el tráfico de influencias. Así, de la noche a la mañana, Balcázar pasó de estar en su casa a mandar en el país. ¡Qué casualidad!
Y para dar inicio a su reinado, Balcázar decidió revivir una controversia del 2023 al afirmar que las relaciones entre adultos y menores están bien, qué tiene de malo, ¿no? Según él, el matrimonio infantil y el juego de adultos con niñitos son cosa normal, porque claro, siempre y cuando no haya violencia, todo va sobre ruedas. ¡Bravo, presidente, demuéstrales cómo se hace!
Por supuesto, estas declaraciones no cayeron muy bien y le llovieron críticas de todos lados. Grupos de derechos humanos como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y el colectivo Flora Tristán salieron al paso para recordarle a Balcázar que su discurso solo contribuye a perpetuar la violencia contra los menores. Pero él, tan campante, sigue en su posición como si nada.
Ah, pero eso no es todo, resulta que al buen Balcázar lo están llamando a juicio por meter sus manitas en la caja registradora del Colegio de Abogados de Lambayeque y llevarse algo que no era suyo. Y ahora, en junio, tiene una cita obligatoria en el Poder Judicial. Si se hace el loco y no va, lo pueden declarar en rebeldía y ponerle una orden de arresto. ¡Qué delicado está nuestro presidente!
Ojalá que Balcázar nos siga regalando sus perlas de sabiduría y control de calidad moral, porque vaya que su liderazgo promete ser todo un espectáculo digno de televisión. ¡Ay, Perú, qué suerte tienes con tus dirigentes! ¡Un aplauso para el Congreso de Perú, que nunca decepciona en su elección de líderes!
