**Daneses mandan indirecta a Trump y le dicen «no, gracias»**
El magnate Donald Trump, presidente de Estados Unidos, sigue con sus ideas locas y ahora quiere meter las manos en Groenlandia, ¡sí, en Groenlandia! Pero parece que Europa y hasta los propios groenlandeses le han dicho «¡ni de chiste, compa!».
En una rueda de prensa de dos horas (¡sí, dos horas!) en la Casa Blanca, Trump soltó su plan macabro y dijo que confía en que los groenlandeses se les unan. ¡Ah, claro! Como si fuera un club de jardín de niños. Trump dijo que cuando hable con ellos, van a estar «más contentos que piojos en peluca».
¿Y qué piensa hacer con Groenlandia? Bueno, eso no lo sabemos, pero dijo muy seguro: «Ya verán». Claro, para que doblemos las apuestas. Pero lo que sí dejó claro es que está a punto de repartir tarifas a diestra y siniestra a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. Todos los que mandaron militares a Groenlandia se van a llevar su jueguito.
Pero la cereza del pastel fue cuando Trump tuiteó que Groenlandia es vital para la seguridad del mundo. ¡Aja, sí! Y hasta publicó unas imágenes falsas donde ya la había anexado a Estados Unidos. Además, tiró el choro de que es el mejor amigo de la OTAN y que ningún otro presidente ha hecho tantos favores como él. ¡Qué humilde es este hombre!
Pero bueno, mientras Trump se creía el rey del mundo, el enviado comercial de EU en Davos, Jamieson Greer, soltó la indirecta a Europa y les dijo que mejor se la piensen antes de soltar la «bazuca» económica. ¡Boom! ¿Será que ya les andan viendo la cara de tontos?
Por otro lado, Macron, presidente de Francia, sacó la cara por Europa y les soltó el golpe: no van a aceptar bullying económico o territorial. ¡Zaz! Y siguió defendiendo a la Unión Europea como si fuera su titiritero. Pero como todo buen cotorreo, Trump le puso en la mesa mensajes privados de Macron a ver quién se asusta más. ¡Ay, qué miedo!
Mientras tanto, los groenlandeses y hasta el primer ministro de Canadá, Mark Carney, le hicieron frente a Trump y le recordaron que la isla no es de él ni de nadie más, ¡punto! Y por si se le ocurría, Canadá ya estaba listo para lanzarse al ruedo.
En fin, Trump sigue de polémico y provocador, creyendo que puede hacer lo que quiera con el mundo. Pero parece que Europa y sus amiguitos están listos para darle batalla. ¡El show apenas comienza!
