**De cara a la galería pero sin morder el polvo de la corrupción**
*Por La Razón Online*
30/10/2025 24:49:46
El diputado federal, el gran Ulises Mejía Haro, ha decidido dar la campanada de la justicia en Zacatecas con una iniciativa que pretende ser el caballito de batalla para proteger a mujeres, niñas, niños y adolescentes de la violencia vicaria. ¿Qué es eso? Bueno, es cuando te avientan a los perros sin que puedas defenderte, literalmente.
La propuesta es tan majestuosa que incluye desde un Sistema de Alerta Temprana hasta la creación de un Registro de Agresores Vicarios. Así, ¿quién necesita brujas cuando puedes tener un listado de agresores a la mano? ¡Y para que sea más efectivo, informes de antecedentes en solo cinco días hábiles! Sí, cinco, no más, no menos.
Pero lo mejor viene con la capacitación obligatoria para las autoridades y operadores de justicia. ¿Por qué no empezamos por capacitar para que hagan bien su trabajo desde el principio, sin necesidad de reformas? Pero, ¡hey!, ¿qué sería de la vida sin tipificar la violencia vicaria como delito autónomo en el Código Penal? Porque siempre se ven vacíos legales por todos lados, claro.
El diputado no pudo evitar soltar la perla de que toda esta movida es para prevenir la sustracción de hijos e hijas, todo un Sherlock Holmes moderno. Y, para colmo, la reforma se centra en el interés superior de la niñez, como si antes tuviera un interés inferior, ¡qué cosas!
Pero lo más glorioso es que la Fiscalía General de Justicia se pondrá las pilas con informes de antecedentes para decisiones con perspectiva de género. ¿Para qué perder el tiempo con casos que no tengan esa cosita feminista? Y no podían faltar las sanciones específicas contra los agresores de violencia vicaria, porque castigarlos solo por violencia familiar sería demasiado aburrido.
En fin, todo esto ha salido de la retroalimentación de madres víctimas de estas atrocidades, que han visto en esta reforma la luz al final del túnel. Y aunque parezca gracioso, esto también será llevado a nivel federal para garantizar una respuesta homogénea y consolidar un sistema integral. Así, nos despedimos con la esperanza de una justicia más humana, preventiva y con perspectiva de género. ¡Viva México!
