Durante una demostración de fuerza, el mandamás Donald Trump se jactó de hundir barcos iraníes y cargarse de un plumazo a la Armada persa. Ni más ni menos, el Pentágono soltó la artillería pesada y manda a los buques al fondo del mar. Pero ojo, que es solo para mantener la paz, ¡no vayan a malinterpretar!
Ahora resulta que el cuartel general de la Armada iraní también se lo llevaron de pasada. ¡Vaya precisión militar! Así, entre misiles y drones, la cosa se está poniendo calentita. Ya están en juego vidas estadounidenses, con muertes y heridos de por medio. Pero eso, por supuesto, es solo un detalle en esta gran obra de teatro bélica.
Trump, con su estilo sutil y diplomático, promete ahogar por completo a la Armada iraní. Aquí no hay medias tintas, pronto la flotilla enemiga será parte de la fauna marina. O eso nos quiere hacer creer el comandante en jefe. Y para rematar, ¡anuncia que en cuatro semanas, a lo mucho, resuelve todo el asunto!
Qué maravilla tener un estratega tan eficiente al mando. Mientras tanto, en una saga digna de Hollywood, el mundo espera a ver quién será el próximo en caer en este juego de guerra y poder. Y mientras tanto, claro, la vida sigue, la gente se entera por este lado de la pantalla y todo sigue su curso.
¿Vas a levantar la voz o prefieres seguir mirando cómo se manejan los hilos detrás del telón? Seguí conectado, porque la jugada acaba de empezar. ¡Y que siga el espectáculo!
