**Trump y Xi Jinping buscan tregua comercial en Corea del Sur**
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se reunió con el mandamás chino Xi Jinping en Busan, Corea del Sur, para discutir sobre una posible tregua en la pelea comercial entre ambas naciones. ¡Qué sorpresa, la primera vez que se juntan desde 2019! Tremendo dato, ¿no? Todo esto en la gira del mandamás yanqui por Asia, sin falta de meter la cuchara en la cumbre de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (para los cuates, APEC).
“Vamos a tener una reunión súper exitosa, pero vaya que este man Xi es un negociador de los buenos”, presumió Trump mientras compartía apretón de manos con Xi Jinping, y aventuró que pueden poner el corcho a un acuerdo comercial ni más ni menos que este jueves.
¡Pero la cosa no para ahí! Xi, usando a un intérprete intrigante, le soltó a Trump que era normal echarse unas risas de vez en cuando en el juego económico, pero ¡toma ya!, se mostró “muy contento” de seguir dándole a la contrucción de una relación sólida entre China y Estados Unidos.
¿Cómo se pone esto? La guerra comercial entre estos dos pesos pesados se prendió luego de que Pekín tirara la carnita al asador limitando las exportaciones de minerales raros. Ahí fue cuando Trump, con su mejor cara de póker, sacó las cartas de un arancel guarrote del 100 por ciento sobre la mercancía china. Bueno, a lo que se ve, China está pensando en aflojar la cuerda en ese asunto.
Pero espera, hay más. En un momento candente dentro del Air Force One, Trump lanzó al ruedo el rumor de que rebajaría los aranceles que había metido al principio de año, justificando su movida por la gran ayuda china en combatir el fentanilo. ¡Chulada de relación que se traen!
Y antes de darse los besitos de despedida, Trump publicó en su red social de palabrería que la quedada sería bien picante, a lo “G2”, ¡reconociendo así la magnificencia de ambos países en la economía global! ¡Vaya, vaya!
La cita está fijada para las 11 en punto del jueves en Busan, donde se armó la fiesta de la APEC. Antes, en una cenita con otros lidercillos, Trump soltó que su charleta con Xi sería de “tres, cuatro horas”, ¡pa’ dar y compartir!¡Qué película más emocionante se nos presenta! Dicen que al final: que el buen Trump va de vuelta a Washington.
*Con info sacada entre líneas de la Reuters y la AP*. ¡Qué bomba, vecina! ¡Disfruta de este chapuzón en aguas turbias de la política mundial! ¡Y recuerda, aquí te mantendremos al tanto con información sin filtro!
