¡Alerta mundial! Se está armando el espectáculo nuclear, y el show lo dirige el mismísimo Donal Trump. El presidente de Estados Unidos acaba de pedirle al Pentágono que saque las armas nucleares del closet y les dé una probadita.
La orden de Trump fue clara y rápida, como su estilo: quiere demostrar que sus juguetes explosivos están a la altura de los de sus amiguitos rusos y chinos. La excusa perfecta para inflar el ego y asustar al mundo.
¡Ah, pero qué bonito se ve eso de reanudar pruebas nucleares después de más de 30 años! La última vez que Estados Unidos se divirtió así fue en 1992, pero claro, siempre es bueno recordar viejos tiempos.
Ahora, Trump argumenta que no puede quedarse atrás en el «¿quién la tiene más grande?» con Rusia y China. Por eso, se apura a detonar sus bombas antes de que alguien le gane la carrera.
Pero no se preocupen, el Departamento de Defensa aún no confirma si harán explotar de verdad esas bombas o si solo simularán. ¡Qué emoción! La incertidumbre es parte de la diversión.
Y sí, la decisión de Trump está rompiendo 33 años de acuerdos y consensos sobre la no proliferación de armas nucleares. Pero bueno, ¿quién necesita acuerdos cuando puedes ser un showman nuclear?
Por supuesto, Trump no ha clarificado mucho sobre cuándo ni dónde será este espectáculo. ¡Sorpresa! Ni el Pentágono sabe qué chiste macabro le prepara su jefe.
Así que prepárense, porque parece que estamos dando un salto en el tiempo y regresando a la era de las tensiones nucleares. ¡Bienvenidos al circo de Trump, donde las bombas son la principal atracción!
