**Trump advierte a Irán: “si disparan y matan a manifestantes pacíficos, EE. UU. intervendrá”**
El mandatario estadounidense, Donald Trump, lanzó una sutil indirecta a Irán: si deciden pasarse de listos y empezar a liquidar a manifestantes inocentes con sus balazos, ¡tengan la seguridad que Estados Unidos les hará la fiesta!
Este preocupado ciudadano de la democracia tuitera, conocido como Trump, señaló que es tradición en Irán pasarse de lanza con su propia raza, por lo que su capa de justiciero está lista para entrar al quite.
Por si se les olvidaba, esta llamada de atención se da en medio de unos disturbios en territorio iraní, donde la cosa se puso tan intensa que hubo muertitos, incluyendo a un valiente oficial. Las ciudades están que arden y la mecha no planea apagarse pronto.
**La respuesta iraní: imprudente y peligrosa**
Las autoridades iraníes, incluido el que manda más, Alí Jamenei, y otros pesos pesados del Consejo Supremo, no tardaron en responder. Etiquetaron las palabras de Trump como “temerarias y juguetonas”, alertando que una movida gringa en su patio trasero puede desencadenar el caos.
Según los iraníes, hay que saber separar las protestas honestas de los saqueos y desmadres callejeros. Le dejaron claro al jefe naranja que si se mete, la zona completa podría incendiarse y que eso no sería precisamente un juego de niños con fuego.
**El canciller iraní y el aviso final: ojo con lo que haces**
El canciller de Irán, Abbas Araqchi, decidió unirse al combate dialéctico. Calificó de sumamente inapropiado y arriesgadas las palabras de Trump, poniendo el foco en que las protestas locales son entendibles, pero las algaradas contra la policía, ¡claro que no!
La traca final fue cuando lanzó un último aviso: las fuerzas armadas iraníes están más que listas para defender su suelo. Que quede claro que no se andarán con juegos si llegan visitas indeseadas.
Mientras todo este drama se desarrolla, seamos testigos de la montaña rusa económica por la que atraviesa Irán, con un inflación digna de espanto y una moneda que se está desplomando más rápido que el karma en un maratón.
En fin, Hollywood no podría haber escrito un guión más delirante que esta telenovela en la que Donald y compañía quieren salvar al día a la damisela en apuros de oriente. ¿Se montará el show o se quedará en un simple dale y quítate de la jugadita? ¡Estaremos atentos!
