Tres muertos y tres heridos en un tiroteo en una pista de hockey en Rhode Island: ¡qué agradable manera de disfrutar el deporte! Así es, en un partido juvenil, la diversión se convirtió en una tragedia impuesta por la violencia. ¿Las consecuencias? Tres víctimas fatales y otras tres con un futuro incierto.
El violento episodio tuvo lugar en la pista Dennis M. Lynch Arena, donde se enfrentaban los equipos de Coventry y Blackstone Valley. Mientras los jóvenes jugaban, las balas se adueñaron del ambiente. La jefa de policía, Tina Goncalves, confirmó que el sospechoso y otra persona fueron hallados sin vida en el lugar, mientras que una tercera víctima falleció en el hospital. ¡Póngale tragedia a la tragedia!
La policía apunta a que podría tratarse de una disputa familiar, pero como están en modo ‘investigación’ aún no tienen todos los detalles. ¿Qué novedad, verdad? La idea es que nos alimentemos de expectativas y no de soluciones concretas.
Más tarde, en otra circo-conferencia de prensa, se identifica al tirador como Robert Dorgan, o Roberta Esposito, un personaje con historial de problemas familiares y legales. ¡Ah, era de esperarse! La violencia y el conflicto a la orden del día, como toda una telenovela mal escrita.
Por si fuera poco, Fox News revela que el tiroteo tiene origen en un incidente de violencia doméstica, ¡qué sorpresa! El sospechoso acabó con su esposa, hirió a sus hijos y se quitó la vida. ¡Un claro ejemplo de amor familiar en plena acción!
En medio del pánico, testigos dan cuenta de al menos 15 disparos en rápida sucesión y la desesperación de los presentes por resguardarse. ¡Qué alegría compartir estos momentos en familia!
Para no variar, las redes sociales se llenan de grabaciones que documentan el horror real del evento, como si fuera una película de terror de bajo presupuesto. ¡Fascinante!
En fin, un día común y corriente en un país donde la violencia y el caos son moneda corriente. ¿Hasta cuándo tendremos que aguantar este espectáculo dantesco que nos venden como realidad? ¡Qué hermoso!
