Después de cuatro interminables horas de palabrería entre los transportistas y los campesinos en las oficinas de la Segob, resulta que estas dos partes no llegaron a nada, ¡sorpresa, sorpresa!
En una reunión que no empezó hasta tres horas más tarde de lo planeado -porque así se maneja la puntualidad en este país-, los gremios afectados decidieron levantar el campamento en Bucareli solo para anunciar que seguirán jodiendo en diferentes partes de la nación.
Eraclio «El Yako» Rodríguez, el cacique del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, soltó que el subsecretario de Gobernación, César Yáñez, les rogó quitar los obstáculos que causan tanto caos. Pero al parecer, los pejes y sus secuaces no se comprometieron a cumplir ni madres de lo que pedían estos cuateños.
Por su parte, Yáñez divulgó un comunicado en el que reveló que pese al circo armado, los bloqueos siguen y hasta se expandieron. ¡Órale, qué sorpresa!
La dependencia explicó que en esta comedia estuvieron presentes otros lacayos como el de Agricultura, Julio Berdegué; el subsecretario de Gobernación, César Yáñez Centeno; el subsecretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Leonel Cota; y otros más para fingir que están resolviendo algo.
Aunque no plantaron ni un geranio de acuerdo, el Gobierno de México volvió a soltar su speel barato de estar abierto al diálogo y bla bla bla, mientras la gente del común sigue atrapada en el tráfico, muriéndose o viendo cómo se pudre su mercancía. ¡Qué bonito!
