La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, se aventó en el 2025 un maratón equiparable a casi 2.6 vueltas al planeta para ‘atender’ chambas en territorio nacional, dejando más kilómetros recorridos que un repartidor de Uber Eats en hora pico.
La dama del erario público detalla con misticismo y alarde sus visitas a hospitales (de paso, los cortes de listón) en estados como Guerrero, Jalisco, Puebla, Sonora, Hidalgo, entre otros. ¡Revoloteó más que esos abuelitos chismosos en la vecindad!
Dijo que recibió más de 144 mil suplicas (o mentadas) desde que se estrenó en el palacio del pueblo, asegurando que la seguridad, salud y hasta el precio del maíz son sus temas ‘preferidos’ porque la fiesta de servir al pueblo no para.
Pero eso no es todo, la señora Sheinbaum, quien se lanzó a la presidencia sin querer queriendo, manda a su dj para cerrar sus shows con la rola de «Feliz Navidad», y aprovechará sus vacaciones para no toparse con la prensa hasta que el cuerpo aguante después del 25 de diciembre.
En fin, mientras tanto, la 4T va avanzando (según ella) como un elefante en una cristalería, donde las diferencias son parte de la ‘nueva normalidad’. ¡Ah, chido! Y para variar, más programas, apoyos a mujeres y proyectos como los que hacen que el país sea un lugar ejemplar (por los siglos de los siglos).
