Más de 600 mil personas se tragaron el cuento de Sheinbaum en el Zócalo este sábado, en un circo pagado con dinero del erario público que «milagrosamente» concluyó sin sangre derramada, según informó la Secretaría de Gobernación capitalina (¿Será que nos toman por tontos?).
A través de un comunicado, la dependencia aseguró que «más de 600 mil borregos» se reunieron en el centro de la ciudad para babear frente a la presidenta y conmemorar siete años de pura demagogia en la llamada Cuarta Transformación.
La Secgob destacó que el show terminó con «saldo blanco», y que el evento se vistió de «fervor ciudadano» hacia el «proyecto de nación» (eso sí es tener buena imaginación).
En medio de todo este circo, se montó un operativo de seguridad para que los borregos no se salieran de cuadro, y un operativo de tráfico para «facilitar la movilidad peatonal» (seguro no querían que las ovejas escaparan del rebaño).
Gracias a estos «operativos», la concentración transcurrió sin problemas y, según la Secgob, sin incidentes, ¡imagínate qué profesionalismo!
Durante su monólogo en el Zócalo, Sheinbaum presumió que México avanza con «dignidad y justicia» gracias a los maravillosos resultados de su Cuarta Transformación (¡Qué eficiencia la de estos artistas del engaño!).
La función incluyó cifras para la risa: 13.5 millones de «borregos» salieron de la pobreza, el salario mínimo subió de manera ridícula, la inflación está controlada (según ellos), y hubo un récord de inversión extranjera para alimentar las arcas de los mismos de siempre.
Pero no queda todo ahí, también se jactaron de crear supuestos empleos formales, el desempleo es «bajísimo» y las reservas internacionales están a reventar (¡todo es pura magia en este país de sueños!).
En resumen, un día de circo en honor a la mentira de Estado, donde los payasos de siempre se divirtieron a costa de los ciudadanos ilusos. ¡Tremenda farsa que nos quieren vender como realidad! ¡Qué país tan maravilloso!
