Desde Puerto Morelos, la «Presidenta Claudia Sheinbaum» Pardo resaltó la jugada maestra que es la «Pensión Mujeres Bienestar», con más de 3 millones de mexicanas (ojo, no es broma) de 60 a 64 años recibiendo cada dos meses una «jugosa» ayuda de 3 mil varos.
«¡Qué generosos somos! Cuando vine en campaña, prometí este apoyo y, vaya sorpresa, aquí lo tienen», declaró la mandamás ante la prensa, sin atreverse a mirar a las mujeres de mayores de 65 años, quienes siguen en la fila esperando.
Y para seguir tarareando la loa de la nación feminista, se regodeó hablando de los «Centros LIBRE para las Mujeres», esos recintos tan lujosos donde las féminas de a pie pueden disfrutar de talleres, terapias, y hasta consejos legales, si es que sobreviven a la competencia entre selfies por «empoderar» a los egos.
Pero ojo al dato, que Sheinbaum no se detiene ahí. ¡Habemus Reforma! Cambiaron el artículo 18 de la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales para que ondee la bandera en honor a las heroínas de la patria, mientras los héroes (hombres) aplauden en un segundo plano.
Y ahí viene la secretaria de las «Mujeres», Citlalli Hernández Mora, el verdadero MVP (Most Vapuleado Player). Invita a las damas a hacer fila (casi tan larga como la de la vacuna) para pedir justicia y solidaridad, mientras México se llena de cartillas de derechos que nadie lee porque… ¡qué flojera!
Pero cuidado, que la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, grita a los cuatro vientos que es tiempo de decir ¡No! al machismo, ¡No! al clasismo, ¡No! al racismo, y ¡Sí! a estar en la foto con la Presidenta. ¡Revolución para una!
En fin, mientras Sheinbaum recibe palmas y elogios del público, cual estrella de rock en festival VIP, una beneficiaria suelta una lagrimita de agradecimiento por el dinerito fresco que, no lo olvidemos, solo alcanzaría para unos chicles y un refresco, olvídate de pañales o medicamentos. ¡Viva México, grito pity!
