**Sheinbaum le soba la espalda a CIRT por mantenerse unida ante ‘amenazas’ externas**
Claudia Sheinbaum Pardo, metida hasta el cuello en el poder, agradeció a la mafia de la industria del chisme y la televisión por cerrar filas frente a las adversidades, como las mordidas arancelarias de Estados Unidos y los desastres naturales. Qué considerada, ¿no?
En un acto que seguro contó con alfombra roja y taquiza gratis, Sheinbaum asistió al circo anual de la Cámara Nacional de la Industria del Chisme y la Televisión, para hacer su show y agradecer a estos magnates por ponerse en modo team player, aunque sea cuando sienten que les tocan sus ahorros.
Habló también de las lluvias que dejaron decenas de muertos y afectados, expresó su agradecimiento a todos los que le ayudaron a figurar como una buena samaritana. ¡Ay, qué lástima que no recordemos tanto amor en otras épocas de crisis!
Entre discretas indirectas y palmaditas en la espalda, la Sheinbaum recordó que, oh sorpresa, ¡sí existen diferencias entre el gobierno y los medios! ¡Es como si fuera el club de la pelea, pero con trajes caros y corbatas! Qué bonita democracia tenemos, todos como amigos y ratas en un mismo barco.
Aprovechó para decir que “la libertad de expresión es vital”, pero como los unicornios, no todos la han visto. Pidió, casi rogando, que haya debate, pluralidad, y que se reflejen todas las voces. Un llamado que para algunos sería como pedirle a un ladrón que deje de robar.
¡Pero espera! Eso no es todo, alertó sobre las redes sociales y la inteligencia artificial, que a veces orientan, fragmentan o colorean la verdad según les convenga. ¿Será que la verdad necesita una actualización, no?
Y si te creíste el cuento de la próxima reforma electoral que ya se siente venir, Sheinbaum te invita a sumarte al club VIP donde se podrán discutir chismes electorales y otros cuentos de hadas.
Antes de irse a su próxima entrevista donde parezca que hace algo, la Sheinbaum soltó un par de líneas sobre no censura, tecnología, debates y palabras bonitas que no sabemos si se las cree hasta ella. ¡Viva el show político!
