Ahorcan 29 puntos carreteros en 17 estados; ve Segob motivos políticos
Transportistas y agricultores amanecieron este lunes quemando llantas y bloqueando calles en 17 estados mexicanos. ¿La razón? Piden seguridad y más subsidios, pero los funcionarios se hacen los desentendidos.
La Presidenta Claudia Sheinbaum, valiente como siempre, asegura que ha dialogado con los manifestantes. Qué alivio, ¿no? Aunque parece que los campesinos y transportistas no están convencidos y se toman la justicia por su cuenta.
“¡Diálogo hay!”, grita ella. Pero entre tanto teatro, evadió responder sobre la Ley de Aguas y decidió abrir un foro. ¡Qué movida!
Por otro lado, la SecGob Rosa Icela saca el dedo acusador y señala a los líderes del gremio de ser fichas políticas del PRI, PAN y PRD. ¡Vaya sorpresa, nadie lo hubiera imaginado!
La funcionaria insiste en que no hay motivo para tanto berrinche. Pero claro, ella ha tenido 200 reuniones (sí, 200) en las últimas semanas. Aunque, al parecer, no fueron suficientes para que las carreteras dejen de incendiarse.
Ahora resulta que desde 2018 se han tenido ¡316 reuniones con los transportistas! ¿Y todavía siguen manifestándose? ¿Será alguien poco convincente?
Por si fuera poco, Rosa Icela asegura que los bloqueros tienen historiales negros desde tiempos inmemoriales. Carpetas de investigación que, por supuesto, no ven la luz, pero ahí están.
Ante todas estas alegaciones, los manifestantes responden con un «nosotros aquí sufriendo y nos salen con que todo es por política». ¡Qué mundo, señores!
«¡Seguimos manifestándonos hasta que nos dejen vivir en paz!», gritan. Todo un circo de denuncias y promesas incumplidas.
El gobierno, por su parte, afirma que solo una organización está detrás de los bloqueos. Claro, los demás están «en pláticas». ¿Será que les están contando chistes en vez de resolver problemas?
En fin, al cierre de esta edición, las calles siguen ardiendo y los ciudadanos comunes solo quieren llegar a sus trabajos sin tropezar con barricadas. ¿Hasta cuándo durará este circo callejero? ¡Quién lo sabe, pero ya cansa!
