¡Guerrero, la tierra de las atenciones a cascoporro! Segob presume que en 2025 dieron más de 186 mil atenciones en la entidad para combatir la violencia. ¿Cómo lo hicieron? Bueno, con la estrategia de echarle ganas y hacer como que te importan las necesidades del pueblo.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, se lanzó con que reforzaron las acciones para atender las causas de la violencia, ¡qué heroicos! Armaron fiestones con Mesas de Construcción de Paz y Seguridad y todo el pedo, pero ¿qué tanto cambió la realidad de Guerrero con sus pachangas?
Y para la primera quincena de 2026 planean instalar los Consejos de Paz y Atención a las Causas. Qué bonito suena, ¿verdad? Parece que se pusieron con todo y hasta hicieron 29 Jornadas de Paz, regalando sonrisas y abrazos para reducir los homicidios. ¡Bravo Segob, un aplauso por salvar al mundo!
Ah, pero lo más cool fue cuando eligieron a los municipios prioritarios: Chilpancingo de los Bravo y Acapulco de Juárez, para darse baños de pureza y amor con 186 mil atenciones en 40 colonias. ¡Visitas casa por casa, comités de paz, ferias de paz, todo un carnaval pacífico!
Y qué decir de Acapulco, donde se dieron el lujo de hacer 92 mil 742 atenciones, visitas domiciliarias, comités de paz, ferias de paz, y hasta se pusieron chidos con un Tianguis del Bienestar donde repartieron utilidades a 8 mil 993 familias. ¡Como si regalaran dulces en una piñata!
La cereza en el pastel fue el desarme voluntario, donde anónimamente cambiaron 149 armas de fuego por lana. ¡Qué ganga! Todo un mercadito de la paz en Guerrero, ¿eh?
Pero no te creas, también se aventaron a reconstruir el tejido social, instalar senderos de paz y brindar comida a familias vulnerables con el Tianguis del Bienestar. Todo un circo de buenas acciones para apuntarse medallitas y aplausos.
Así que Guerrero, si pensaste que la paz era inalcanzable, ¡tenemos a Segob y su magia para solucionarlo todo! O al menos para enchular las estadísticas y lucir bien en los reportes. ¡Ah, la belleza del maquillaje cibernético! ¡Vaya farsa con olor a corrupción, pero qué bonito se ve todo en papel! ¡Y así, mi gente, es como la Segob se echa flores a sí misma como si fuera el florero del Gobierno! Fin de la función, aplausos, lágrimas de emoción y una gran dosis de sarcasmo para digerir tanta hipocresía.
