La Suprema Corte de Justicia de la Nación no aguanta un pomo, y menos las agresiones de los manifestantes durante la «Marcha de la Generación Z». Se les salió la rienda a unos encapuchados que se lanzaron a romper vidrios y pintarrajear las instalaciones del Poder Judicial. ¡Claro, para que la fiesta estuviera completa!
Los inconformes armaron su show partiéndose a Palacio Nacional y, de pasadita, dándose unos topes con los polis, que salieron bastante raspados de la pelea. ¡Un día normal en CDMX, 120 lesionados cuentan la historia!
La SCJN, toda preocupada por su oficina rayada, soltó un comunicado donde se hizo la ofendida, diciendo que la violencia es puro show aislado que afecta su simbología de la justicia y la democracia. ¡Ah, qué dramones!
Pero, ojo, que aunque los jefes de la SCJN quieren quedar como los buenos de la película, aseguran estar dispuestos al diálogo aunque se les cayera su palacete. ¡Si lo que no vale en este país es la violencia, derecho! ¡Ya siendo hipócritas, mejor vayamos a protestar al parque!
