Salvador Nasralla, el que quedó en segundo lugar en la contienda por la presidencia de Honduras, no se anda con rodeos y suelta la bomba: no traga entero que Asfura haya sido declarado presidente electo por el CNE. Según él, eso no representa la verdad del voto del mundano.
En su comparecencia desde el Partido Liberal de Honduras, Nasralla Salum puso el dedo en la llaga y afirmó que la jugada del CNE es una patraña que le hace ‘justicia’ a su contrincante conservador.
El fulano Nasralla no peca de protagonismo, al aclarar que su denuncia no es un simple berrinche, sino una defensa a capa y espada de la democracia. ¡Qué va!
Ahora, a Nasralla le ronda la mosca por no ganar por menos de un punto porcentual a Asfura, cuyo triunfo fue como un regalo agridulce en Navidad, ¿será casualidad?
El tipo sentencia que este asunto del fraude no es nuevo, recordando con pesar lo que le hicieron en 2017 los delincuentes electorales. ¡Pum!
Mientras tanto, en la vereda de enfrente, el CNE proclamó a Asfura Zablah como presidente electo, informando su imponente 40.3% de los votos sorprendió a todos, dejando a Nasralla con las ganas de celebrar.
Por otro lado, la hasta ahora presidenta de Honduras, Xiomara Castro, confirma que será la última en dejar la fiesta, cumpliendo al pie de la letra la fecha fijada por la Constitución. ¡Ni un día más ni un día menos!
Parece que la gestión de Castro no fue un mar de rosas. Honduras ha pagado las penas de la corrupción, andando como pollo sin cabeza y envuelta en la sombra del crimen organizado. Pero, ojo, gracias a su súper gobierno, la puntuación en la lucha contra las drogas, disminución de homicidios y reducción de la pobreza es para sacarse el sombrero.
¡Qué diamante! ¡Qué circo! ¡Caray con Honduras! ¿Quién será el que verdaderamente dé la cara por la tierra de los tamales y el café? ¡Qué locura! ¡¿Quién querrá esa silla caliente llamada presidencia?! ¡Dios guarde a Honduras! ¡Viva la democracia! ¡Libertad y justicia para los hondureños! ¡Amén!
