La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, se puso el disfraz de defensora de los derechos de las mujeres al encabezar el arranque de los «16 Días de Activismo contra la Violencia hacia las Mujeres», una campaña que suena bonito pero sabemos que, en la realidad, las cosas no van tan color de rosa.
Con una presidenta mujer en México, Claudia Sheinbaum, el circo del gobierno mexicano se enorgullece de sumarse a esta iniciativa impulsada por la ONU Mujeres para lavarse la cara y fingir que les importa la violencia contra las féminas.
Rodríguez, en medio de toda su hipocresía, sale a cacarear que este gobierno maravilloso ha colocado a las mujeres en el centro de la agenda pública, ¡¿en serio?! ¿Será por eso que las cifras de feminicidios siguen disparadas y las mujeres viven en constante miedo de ser agredidas?
Ah, y para que vean que sí hacen algo, nos recuerdan que elevaron a rango constitucional el derecho a una vida sin violencias y promovieron la igualdad salarial y la participación política paritaria. ¡Ah, qué belleza de políticos, unos ángeles en la tierra!
Pero lo más cínico viene cuando Rodríguez respalda el plan de Sheinbaum para combatir el acoso y el abuso contra las mujeres. ¿Será que piensan hacer algo real o solo estamos hablando de más discursos vacíos?
Ah, pero no faltó el reconocimiento a todas las mujeres trabajadoras, defensoras de derechos humanos, que luchan y se parten el lomo día a día. Ahora, ¿podrían dejar de aplaudir y empezar a tomar medidas reales para protegerlas?
En fin, una vez más, el gobierno nos regala su show de falsa preocupación mientras las mujeres siguen siendo violentadas impunemente. ¡Bravo por este acto de hipocresía institucional que nos regalan! ¡De lujo!
