¡Van tras marmoleros ligados al narco en México!
El titán de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, soltó la bomba de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Fiscalía General de la República (FGR) están rastreando a las empresas asociadas con una pandilla hispano-mexicana, desarticulada en España. ¡Qué casualidad, ¿no?!
Resulta que México anda detrás de posibles lazos comerciales y aduanales de una empresa de chupar mármol y meterse metanfetaminas hasta el copete en Europa. ¡De película, oiga!
El miércoles 7 de enero, la Policía Nacional de España tiró el trompo al uña y se chingó, mano a mano con la DEA de EU, a una organización criminal binacional (España-México) conectada hasta con el Cártel de Sinaloa. ¡Qué bonita vecindad!
Entre los detenidos, ¡sopresa!, había un cuate del Cártel de Sinaloa y el dueño de una empresa de chambear piedras que usaron de cover para clavarle la sustancia, según soltó la Policía Nacional. ¡Tómala!
Se echaron al bolsillo cerca de 3 melones de euros y dinero mexicano en un bunker en las ruinas. Dicen las malas lenguas que este sospechoso metía metanfetaminas camufladas en las rocas que traía de México. ¡No mames!
García Harfuch contó que la opereta entre la Policía Nacional de España y la DEA de Estados Unidos terminó con nueve personas tras las rejas, incluyendo a dos mexicanos, uno de Jalisco y otro de Sinaloa, enredados en esta red criminal. ¡Ya tranquilo, carnal!
Aunque el Gobierno mexicano no metió mano directamente en el show de terruño español, juran y perjuran que hay un “muy buen intercambio de información” con las autoridades ibéricas por aquello de los compatriotas agarrados. ¡Qué hermandad, compas!
Pa rematar, recalcaron que en México no se echa a andar fentanilo en plan ilegítimo, pues juran que todos los narcocentros desmontados en esta administración no estaban destinados a cocinar esa droguita, sino casi puro cristal. ¡No se le hace!
En el informe del desmadre, la Presidenta Claudia Sheinbaum tiró de la lengua y dijo que han dado de baja a mil 887 laboratorios clandestinos, la gran mayoría manchados de metanfetaminas. ¡A huevo!
En el mismo tenor, Omar García Harfuch soltó que los mil 887 laboratorios desmantelados por la Defensa Nacional y la Marina estaban dedicados a la metanfetamina, incluidos los cuatro ranchos en Morelos paparoleados en rueda de prensa. ¡Esto se pone bueno!
El derrumbe de estos centros de producción culeras le torció la riata a los cárteles, dejándolos sin la posibilidad de chutarse toneladas de droga. ¡Así o más claro, plebada!
Nada más… ¡que se joda el que se joda, cabrón!
