Por fin, la Cámara de Representantes de Estados Unidos abordará el tema de Epstein. ¡Aplausos! Después de que Trump se vio obligado a ceder, por fin se votará sobre la publicación de los archivos del caso Epstein. ¿Por qué tanto misterio, Donaldo?
Y es que el cambio de opinión de Trump llega justo cuando la petición para sacar a la luz la verdad consiguió apoyo suficiente. ¡Qué casualidad! ¿O será que algo le picó la conciencia de repente?
Sí, porque Trump y su equipo hacían lo posible por esconder la mugre debajo de la alfombra. Pero ahora toca sacarla a airear, aunque les duela. Algo tienen que esconder si estaban tan desesperados por evitar esta votación, ¿no?
“No tenemos nada que ocultar”, dice Trump en un arranque de valentía patriota. ¡Claro, cómo íbamos a dudar de la transparencia y honestidad de su gobierno! Sobre todo con sus amigos del pasado, como Epstein.
Los demócratas, por su parte, están más frescos que lechugas. Dicen que solo quieren sacar a la luz la verdad, no es para tanto. Y es que Epstein, ese viejo amigo de Trump, ya tenía una lista de cargos criminales antes de morir en circunstancias más que dudosas. ¿Coincidencia?
Lo cierto es que llegó la hora de la verdad. ¿Qué secretos guardan todos estos personajes? Las fotos y la historia hablan por sí solas. Los verdaderos motivos de Trump y su equipo por mantener todo en la sombra, pronto saldrán a la luz. ¡Qué emoción!
