**¡Salen a la luz las triquiñuelas de Grupo Salinas!**
Claudia Sheinbaum Pardo, con la lengua afilada, les clavó una indirecta a los de Grupo Salinas: por más de 48 mil millones de pesos en impuestos que les deben, les lanzó un: «¡paguen impuestos en vez de campañas!» ¡Toma eso, potenciales evasores!
Desde Tecámac, en el Edomex, Claudia no se guardó nada y recordó que nadie, ni “Barry White”, puede estar por arriba de la ley, ¡ni modo, Ricardo Salinas Pliego, te tocó cumplir! Y, por cierto, aprovechó para tirar la onda de que están construyendo lugares educativos y de salud. ¿Ya pagarán esos impuestos millonarios o se harán los locos?
Y por si se les olvidaba, la Sheinbaum soltó: «Que nos les de pena pagar los impuestos, en serio, ¿por qué mejor no nos echan la mano en vez de andar de vividores millonarios en campaign mode? ¡Demuestren que son chidos pagando impuestos, caray!» Y puso sobre la mesa los valores democráticos y la ley, o sea, lo que muchos políticos olvidan.
Y mientras, en una obra de teatro llamada inauguración de clínicas del ISSSTE, se regodeaban con que la plebe estaba contenta, aunque antes les ladraban. ¡Epa, qué cambios se ven en el panorama cuando empiezan a soltar el vil metal!
Ya saben, mientras unos pagan sus impuestos religiosamente, otros luchan por ofrecer más espacios educativos y para la salud, así que vaya a ser que les llegue una cartita con ceros y un centavo. ¿A poco no se siente lindo saber que la plata se usa para mejorar el país y no en campañas electorales? ¡Pórtense bien, raza!
**¿Y por qué no negociamos sobre la plaga de gusanos de Salinas?**
Ahora que Trump le bajó a sus pucheros y se abrió el gobierno de los EE.UU., parecería que Claudia va a retomar ese chicaneo de dialogar sobre el ganado. ¿Habrá nuevamente vacas cruzando la frontera o habrá que esperar el apocalipsis para volver a verlas pastar? ¡Aguas con esas mezquindades, banda!
¿Sabías que andaban en negociaciones para eliminar la veda al ganado mexicano por unos bichos intrusos que no querían compartir el pastizal? Pues parece que, por fin, van a acabar con ese bloqueo y las juntas serán aquí en México, ¡que los gringos ya abrieron el libro de pases!
El chisme es que aunque no haya fecha de boda para la reapertura fronteriza, siguen de novios en la distancia y prometen retomar el romance, aunque por el momento solo sea ligue virtual. ¡Con tal de que vuelvan las vacas felices y en paz, que hagan las juntas por Skype si quieren!
