**Diputado panista Raúl Torres pide supervisión internacional y desata críticas por ‘intromisión extranjera’**
El diputado migrante del PAN, Raúl de Jesús Torres Guerrero, parece querer ser el héroe de la transparencia y la justicia en México. ¡Qué nobleza la suya! ¡Como si no tuviéramos nuestros propios cabos sueltos que resolver!
Este buen hombre levantó la ceja en una reciente sesión legislativa al lanzar la brillante idea de pedir que entes internacionales metan la nariz en los asuntos de este país. Sí, así como lo escuchas. Como si el Congreso mexicano no tuviera suficiente con sus propias travesuras.
¿Qué creen que pasó a continuación, camaradas? Pues el chisme y la cantaleta se desataron en el Congreso, sobre todo por partidos como Morena y el Partido del Trabajo, que lo acusaron de embarrar de extranjería nuestro sagrado territorio nacional. ¡Qué descaro!
El debate caliente surgió durante una charla sobre gobernabilidad y equilibrios institucionales. Torres un iluminado, se animó a decir que las instituciones mexicanas son más falsas que billete de 15 pesos y ni de lejos garantizan equilibrio o supervisión real. Entonces, propuso recurrir a la ayuda internacional para que nos enseñen a comportarnos. ¿Qué tal, eh?
Claramente, los otros diputados, no los de él, cuestionaron si era buena idea abrirle la puerta a la intromisión externa en cuestiones tan mexicanas. ¿Decir verdad o ser descarado? ¡Ah, qué dilema!
Al final del día, Raúlito no mencionó a qué organizaciones internacionales le gustaría invitar a la fiesta de las irregularidades mexicanas, pero abrió la Caja de Pandora sobre si debemos llamar al vecino a vigilar nuestras broncas.
Pero Torres no es solo un diputado de ocasión con propuestas mágicas. Ha abogado por los mexicanos en el extranjero ante temas peliagudos como impuestos en Estados Unidos o la relación económica con los hermanos del norte.
Pero, ni creas que a todos les cayó bien su teatrito de justiciero internacional. ¡Parece que hay quien le teme a la mirada de alguien más, al buen estilo big brother!
En fin, la moraleja de este cuento es que ahora resulta que un diputado panista quiere ser nuestro superhéroe sentai con capa para salvar el honor mexicano. ¡Qué risa! ¡A ver hasta dónde llega! ¡Mantente al pendiente, que la próxima temporada de México salvaje apenas comienza!
